Ser avalista de otra persona que riesgo puede tener ?

SER AVALISTA DE OTRA PERSONA, ¿QUE RIESGOS CORRO?

Ser avalista de otra persona puede convertirse, hoy en día y con los tiempos que corren, en una acción de riesgo y peligrosa que hay que meditar y saber entender. Siempre se dan casos en la familia, tu hija quiere que la avales para que se compre un coche, o más grave aún, para comprarse su primera casa e hipotecarse, y siendo familia es difícil negarse. Es algo común que genera muchas dudas e interrogantes.

Siempre hay que pensar en positivo y que todo saldrá bien, pero en ocasiones las situaciones se tuercen y puede ocurrir que tu hija, o ese amigo intimo al que has avalado, no ha podido devolver su préstamo online a tiempo. He aquí cuando empiezan los problemas y los quebraderos de cabeza por acceder a ser avalista de otra persona. Hay que pensar a quién vas a avalar, su liquidez y si puede hacer frente a los pagos correspondientes de los créditos o préstamos que haya solicitado.

Está claro que los bancos hacen su trabajo, y más ahora que no conceden créditos a casi nadie, Lo primero que van a investigar y estudiar es si la persona que está solicitando ese crédito tiene algún punto negativo a la hora de pagar sus créditos o letras de algún tipo de bien. Se asegurarán que esa persona no sea un riesgo para el banco ni para el avalista. Sobre todo si la cuantía que solicita, por ejemplo para comprarse una casa, es eleveda. Por todas estas cuestiones, los bancos se cubren las espaldas solicitanto avalista. Alguien que responda por esa persona si no es capaz de hacer frente al pago de los cuotas de préstamos o créditos.

Si al final accede a ser avalista de otra persona tiene que asumir que si esa persona no puede hacer frente a los pagos correspondientes, la deuda pasará a usted, por lo que tiene que estar muy seguro de lo que hace.

avalista de otra persona

 

 

Si es un amigo el que se lo pide, puede serle sincero y decirle que no puede arriesgarse a esta operación o que simplemente ya tiene sus propias deudas que solucionar, pero si quién se lo pide son sus hijos o familia cercana la cosa cambia.

A los hijos hay que enseñarles desde pequeño el valor del dinero y que no pueden arriesgarse a tener lo que no pueden hacer frente. Hay que enseñarles a administrar el dinero y a ser responsables de los actos que puedan cometer, así como de los errores. Ser avalista de un hijo que no afronta sus problemas y quiere vivir por encima de sus posibilidades puede llevarlo a la más completa ruina. Por eso hay que saber cuando decir que si o no.

Otra manera de enseñarles algo sobre el dinero y su economía, es usar tarjetas de debito o prepago, solo podrán gastar lo que tienen asignado, nunca podrán sobrepasarse, así pueden entender el valor del dinero y sobre todo ser responsables de sus gastos.

Si su hijo o familiar han faltado a varios pagos siempre pueden recurrir a los créditos rápidos que tanto anuncian hoy en dia. Son creditos que pueden sacar de un apuro a más de una persona en estas situaciones. Fáciles de conseguir y sin papeleos engorrosos.

Si aún así sigue teniendo problemas con sus pagos y usted es el avalista, tendrá que asumir sus deudas. No es nada agradable ser avalista de otra persona ya que el mundo da muchas vueltas.

Si después de estos consejos sigue queriendo ser avalista de otra persona, asegúrese de que la persona a la que avala es solvente y puede hacer frente a los pagos y nunca se fíe de las apariencias, muchas veces engañan.

 

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